
Las Guáranas, República Dominicana – La comunidad vivió momentos de profunda tristeza este sábado al confirmarse el hallazgo del cu3rpo sin v1da de un n1ño de nacionalidad haitiana, de apenas tres años de edad, identificado como Elizandre, quien se encontraba desaparecido desde el día anterior tras caer al canal Guiza.
Operativo de búsqueda se extendió durante horas
Desde las primeras horas del día, brigadas de la Defensa Civil, con apoyo de otras instituciones, iniciaron labores de búsqueda en varios tramos del canal. El operativo se centró en las zonas de mayor profundidad y corrientes impredecibles, las cuales dificultaron la recuperación del menor.
Los rescatistas localizaron al pequeño en una zona que ya había sido revisada, pero donde la fuerza del agua impedía una inspección efectiva durante los primeros intentos.
Participación de múltiples organismos
Durante el proceso, miembros del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1 establecieron puntos de vigilancia y control perimetral para evitar la aglomeración de curiosos, garantizando un flujo operativo ágil.
Asimismo, la Policía Nacional apoyó en la coordinación y seguridad de las labores, mientras que unidades del Cuerpo de Bomberos usaron cuerdas y herramientas de inmersión para acceder a las partes más complicadas del canal.
Una familia que no se rindió
La madre del niño, acompañada de allegados, se mantuvo presente durante todo el operativo, relatando entre lágrimas que el pequeño estaba bajo el cuidado de otra persona cuando ocurrió el hecho.
Según su testimonio, el n1ño habría intentado ayudar a cruzar a un hombre no vidente en las cercanías del canal. La versión fue reforzada por vecinos, quienes aseguraron haber escuchado esa intención del m3nor antes de que se le perdiera de vista.
El padre de Elizandre afirmó que la familia inició una búsqueda por cuenta propia desde el mismo momento del extravío, sin descansar hasta la llegada del personal de rescate.
Complejidades del terreno dificultaron la búsqueda
La corriente del canal se intensificó durante la noche, lo que obligó al equipo técnico a rediseñar la estrategia de rastreo. Se realizaron inmersiones en zonas de baja visibilidad, empleando herramientas de sondeo y rutas alternativas, lo que permitió trazar la posible trayectoria del cuerpo.
El silencio en la comunidad fue absoluto mientras se desarrollaba la búsqueda, conscientes de los obstáculos que representaba cada metro del canal.
Un suceso que deja un reflexión
Residentes y testigos comentaron que esta zona del canal es conocida por sus cambios repentinos en la corriente, incluso cuando el caudal parece estar en calma. Muchos expresaron su preocupación por la falta de medidas de seguridad en los alrededores y pidieron atención urgente de las autoridades.
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